Desde adentro: nuestra experiencia como agencia de RP en la FIL Monterrey

Hay proyectos que nos recuerdan por qué elegimos esta profesión. La Feria Internacional del Libro de Monterrey fue uno de ellos. El año pasado colaboramos directamente con el Tecnológico de Monterrey, organizador del evento, para diseñar y ejecutar la estrategia de Relaciones Públicas de uno de los encuentros editoriales y culturales más relevantes de Latinoamérica. Nuestro objetivo fue claro: amplificar la voz de la FIL y conectar su mensaje con nuevas audiencias, sin perder la esencia que la ha convertido en un referente cultural.
Desde semanas antes nos sumergimos en la planificación: definimos mensajes clave, tejimos alianzas con medios nacionales y locales, y coordinamos cada movimiento con precisión quirúrgica. Antes del arranque oficial, facilitamos un encuentro entre los principales medios y Henoc de Santiago, director de la FIL, anticipando el diálogo con el público y preparando el terreno para lo que vendría. Durante los días de la feria, estuvimos en campo: gestionando entrevistas, propiciando encuentros significativos con la prensa y asegurando que cada actividad contara con la visibilidad que merecía.
Más allá de las métricas y la cobertura obtenida, nos llevamos la satisfacción de haber contribuido a que la FIL brillara con luz propia dejando huella en asistentes y espectadores. Acompañamos procesos relevantes: desde el primer contacto de un autor con un periodista, hasta momentos genuinos de conexión entre creadores y lectores, logrando una visibilidad que se refleja en más de 300 testigos de prensa y un alcance de más de 5 millones de lectores.
Estar del otro lado implica más que coordinar agendas. Es leer el pulso del evento, anticipar lo que nadie ve y construir puentes entre las historias y los públicos que deben encontrarse. Esta edición de la FIL Monterrey reafirmó nuestra convicción de que una estrategia de comunicación clara, creativa y sensible puede transformar el impacto de cualquier proyecto cultural.
